Un buen día, de camino a su casa, se quedó dormido en el guajolo-jet y entre sueños sé recordó. Era completamente diferente; joven, amable, erguido y disfrutaba hacer bien su trabajo. Al despertar sintió un enorme deseo de cambiar el rumbo de su vida. Empeñado por descubrir la causa, por la cual se había vuelto flojo y desatendido, emprendió un viaje astral, ayudado por ciertas sustancias alucinógenas.
En el trayecto, se encontró con seres mágicos y oscuros que le dijeron, que la respuesta a su pregunta, la tenía el Rey Mazapán y que para encontrarlo, debía seguir el camino de los bombones azules, doblar a la derecha hasta llegar a la pastilla rosa, cruzar el río de chocolate blanco y escalar el algodón de azúcar, cubierto de nieve de limón, donde se encontraba su casa.
El Sr. Jorobas siguió al pie de la letra las instrucciones y después de 3 meses por fin llego. Tocó a la puerta y el Rey Mazapán lo recibió con un gran banquete. La mesa estaba llena de ositos de chocolate, caramelos acidulados, paletas de cereza, chicles, gomitas de azúcar y frutas en polvo. Se encontraban saboreando tales delicias, cuando de manera estrepitosa una bestia hizo acto de presencia….
Continuará
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