El jorobado más horrible y obeso, ordenó envasar en tetra pack de ½ y 1 litro, la malteada de vainilla y empacar en bolsas 5 grandes galletas de chocolate. Primero empezó a repartirlo de manera gratuita los alimentos a sus allegados, luego a sus empleados y finalmente a todo ser vivo que habitara en el reino, su objetivo era que todos se hicieran tan adictos para poder pagar o trabajar las horas o dinero que fuese con tal de degustar tan anhelado gourmet.
Tal predicción se cumplió y en menos de una semana todos estaban locos y ansiosos por comer estos dos deliciosos víveres. El Jorobado sin darse cuenta, había introducido una industria de malteadas y galletas, a la cual llamó “una probadita de cielo.” Cada paquete de 1 litro y 5 galletas, valía 50 paletas con chile y 7 ½ barras de chocolate blanco y cada ½ litro con sus respectivas galletas, 21 chocolates y 10 flores agridulces.
Entonces, instauró tiendas por todos lados, con servicio a las 24 horas y a domicilio. Quitó de las calles parques y/o centros recreativos, deportivos. Para que los súbditos sólo pensaran en comer, comer y comer en nada más. Esto provocó un caos despiadado, pues los animales robaban a otros dulces con tal de comprar su probadita de cielo, hasta que un día comenzaron a engordar y engordar al grado que unos rompieron sus pequeñas casas de algodón de azúcar y otros explotaron, en diminutas bolas de chocolate….
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