domingo, 4 de marzo de 2012

El Jorobado. La dulce muerte del Rey Mazapán


Controlada la situación,  el Rey Mazapán llevó al Jorobado   de nuevo al comedor. Dogzilla cansado por tanto ajetreo, se quedó a descansar en el jardín.  Sentados  en la larga y ancha  mesa color marrón,  de extremo a extremo.   El Jorobado  le preguntó al Rey Mazapán, sobre su vida,  dijo gritando (pues 800 sillas a lo largo los separaba)  Honorable majestad,  ¿Sabe usted la razón por la cual me encuentro aquí? El Rey simplemente lo ignoró.
No pasó  mucho tiempo, cuando de nuevo el Jorobado le repitió - ¿Sabe usted la razón por la cual me encuentro aquí?  No me ignore, se muy bien que me escucha. ¡Por favor! dígame la razón por la cual me convertí en esto.  ¡Míreme!  Soy un ser despreciable,  un adefesio y persona non grata allá en la tierra.  (Con lágrimas en sus ojos finalmente exclamó - ¡Sólo quiero saber la verdad!…
Acongojado el Rey Mazapán lo miró fijamente,  al mismo tiempo su cubierta de chocolate se derretía, producto de la enorme tristeza que le causaba  decirle la verdad.  El Jorobado corrió a auxiliarlo, pero tristemente el Rey Mazapán moría, no sabía que hacer,  se dirigió a la cocina y en la alacena encontró botes de chocolate blanco, suizo, amargo y semi- amargo. No sabia, de qué tipo de chocolate estaba hecho el Rey Mazapán.  
De la desesperación agarró uno,  no se fijó que al interior contenía chantilly. Sin pensarlo  apresurado llegó con el Rey, abrió el recipiente y vertió la crema. Grave error, pues era alérgico a la Chantilly. El Rey  con dificultad  pudo decirle, encuentra en mis aposentos, la paleta morada con centro liquido y pregúntale  yo… me voy al paraíso de los dulces,  hasta pronto quizás reencarne en un nuevo mazapán….

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